¿Cómo será la cocina del futuro?

El internet de las cosas y la llegada del 5G harán que nuestros electrodomésticos cambien para siempre

Que a la palabra ‘comidista’ se le conozca más como ‘foodie’, o que al almuerzo se le llame ‘brunch’ nos indica que algo está cambiando en el mundo de la cocina. Pero no solo es una cuestión de nomenclatura o producto. ¿Qué artilugios tendremos en nuestras cocinas dentro de unos años? ¿Seguirán existiendo el horno o el microondas?

Empecemos fuerte, hay quien asegura que las cocinas del futuro no contarán con un frigorífico. Esto se basa en la idea de que la gente se gasta cada vez más dinero en restaurantes que en ir al supermercado a hacer la compra. Varios expertos en la materia aseguran que poco a poco los paquetes de ingredientes listos para preparar, o los ‘meal delivery services’ (servicios de distribución de productos de alimentación y comida preparada) se irán instalando en nuestras vidas, y que terminen por sustituir a nuestros electrodomésticos habituales.

Por otra parte, hay quien sigue confiando en que sigamos haciendo uso de los electrodomésticos, pero de una forma diferente. Ignacio Martín, Global Head de SmartHome Services de Telefónica afirmaba que “los electrodomésticos serán capaces de actuar casi por sí solos. La casa aprenderá cuándo tiene que realizar tareas rutinarias, según los patrones de la familia”. Gracias a la llegada del internet de las cosas y a la inteligencia artificial es posible que tengamos un aparato en la cocina que nos llegue a hacer la compra o a cocinar todo él mismo. Además, estos objetos estarán conectados entre sí, a la red wifi, o al smartphone, por lo que podremos conectarnos a internet desde la encimera, o ver Netflix en la pantalla del horno.  “Nos estamos moviendo hacia un hogar inteligente. Y esto va a favorecer muchos cambios dentro de cómo las familias interactúan con su casa. Va a permitir que los dispositivos que hasta ahora conocíamos que hacían específicas funciones sean realmente multifuncionales y permitan no solo hacer una cosa sino jugar diferentes roles”.

Entre las muchas opciones y conjeturas de que objetos ocuparan nuestras cocinas nos imaginamos desde Robots de cocina que puedan cocinar de manera extremadamente compleja y fregar los platos, o un horno que se controle desde el teléfono móvil. Marius Robles, CEO y cofundador de Reimagine Food sugería algunos de los fenómenos que podemos esperarnos en esta transición, como la penetración de los robots en la vida diaria, o las impresoras de comida en 3D.

En este contexto, podemos decir que la cocina puede suponer una revolución en el día a día de las personas como la que ha supuesto la llegada de los smartphones. Además de reivindicarse como uno de los lugares más utilizados de la casa, está pensado que se convierta en un espacio de relación y ocio familiar, o incluso haga las veces de despacho. Como indica el Instituto Silestone, “dentro de 25 años la cocina será un espacio social y de salud (impulsado por la generalización de métodos de cocción más sanos, alimentos cultivados en casa o de kilómetro cero), de relación con el resto de habitantes del hogar (espacio para socializar, trabajar, etc.) y de conexión con el entorno (hacer compra online, interactuar con el exterior, etc.)”.

Aunque todo esto todavía nos suene lejano, estas novedades empezarán a hacerse notar en el día a día con la llegada del 5G y el internet de las cosas, y no solo en la cocina, sino que estaremos conectados con todo lo que nos rodea en el día a día, como nuestro coche, el ascensor de casa, o las tarjetas de crédito.

 

Cocina del futuro