Real fooding, persiguiendo un estilo de vida saludable y responsable

Instagram se ha convertido en una fuente inagotable de tendencias alimentarias. La última es el real fooding, que se basa en evitar los alimentos procesados.

Más que una tendencia alimentaria, el real fooding es un estilo de vida que busca evitar los productos procesados. Los seguidores de esta tendencia, agrupados en Instagram alrededor del hashtag #realfood, consideran que la mejor manera de luchar contra la comida ultraprocesada es generar impacto visual con apetitosas imágenes de comida real.

Comida real son alimentos frescos que, en caso que hayan recibido un proceso industrial o artesanal, este no haya empeorado la calidad de su composición orgánica o haya alterado sus propiedades. Un buen procesado, por lo tanto, es el que tiene unos efectos inocuos o incluso beneficiosos para la calidad del alimento y su composición. Por ejemplo, el aceite de oliva virgen extra, los lácteos fermentados, el pescado enlatado o la comida sin aditivos químicos envasada al vacío.

Los alimentos procesados contra los que lucha esta tendencia, por el contrario, han sido creados de forma artificial a base de azúcares añadidos, aceites refinados, aditivos, harinas y almidones o sal. Los alimentos ultraprocesados son mucho más baratos que los alimentos reales y a menudo son útiles para ahorrar tiempo, en ambos casos a costa de la calidad alimentaria y de la salud de las personas que los consumen.

Además de mostrar imágenes de comida real en Instagram, los seguidores del real fooding proporcionan herramientas y consejos nutricionales que contribuyen a convertir a sus seguidores en expertos capaces de diferencias qué es comida real y qué no lo es. Las recomendaciones que se publican en Instagram no solo tienen en cuenta el consumo de los alimentos, sino también muestran cómo comprar en un supermercado o consumir comida real en un restaurante.

El real fooding invita a repensar nuestros hábitos alimentarios y romper con algunas tendencias que pueden provocar efectos negativos en nuestro cuerpo. Comer comida real contribuye al normal funcionamiento de nuestro organismo, que dispone de muchas armas para eliminar toxinas de forma natural, y también nos convierte en consumidores más responsables.

Lo que está claro es que la modificación de nuestros hábitos alimentarios para consumir comida real y evitar los ultraprocesados implica dedicar un poco más de tiempo, esfuerzo y dinero a nuestra alimentación diaria. Los beneficios, según los seguidores de la tendencia #realfood, serán un organismo más saludable y atractivo.

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