Neuromarketing en restauración: ¿qué nos apetece comer hoy?

Nos sentamos en un restaurante, abrimos la carta y llega el difícil momento de decidirse. Pero… ¿hasta qué punto elegimos lo que nosotros queremos, o lo que más le interesa al restaurante?

Cada vez más establecimientos de restauración emplean técnicas de neuromarketing para conseguir que sus clientes se sientan impulsados a elegir aquellos platos que más interesan al establecimiento. Todos los estudios aseguran que el primer paso es limitar las opciones a entre 6 y un máximo de 10 ítems por categoría para que el comensal no acabe teniendo la sensación que podría perderse algún plato delicioso que no ha sido capaz de ver.

1. Descripciones extremadamente descriptivas

La teoría básica es que cuanto más específica es la descripción de un plato, más dinero el cliente estará dispuesto a pagar por él. No es lo mismo incluir en la carta un simple “sándwich mixto especial” que un “sándwich de pan de molde con semillas y frutos secos, loncheado de jamón ahumado suave y queso Havarti al arándano rojo”, aunque se trate de la misma receta.

2. Dar una sensación de autenticidad mediante las denominaciones geográficas

Las denominaciones de origen y denominaciones geográficas cuentan con consejos reguladores que velan por la calidad y autenticidad de los productos para que, cuando estos llegan a la mesa del comensal, cumplan con unos determinados estándares de calidad. Incluir las denominaciones de origen en las cartas es por lo tanto una forma evidente de destacar la calidad de los productos.

3. Caro no siempre significa lucrativo

Que determinado plato sea más caro no siempre significa que sea más lucrativo para el establecimiento de restauración. En este aspecto hay que tener en cuenta cuestiones que pueden pasar desapercibidas para el comensal como el precio de las materias primas o la complejidad en la elaboración de la receta.

Algunos estudiosos del neuromarketing señalan que a menudo los  platos con precios más caros cumplen la función de dirigir al comensal hacia la elección de platos más económicos pero a su vez más lucrativos para el restaurante.

4. Evitar el símbolo monetario

Colocar el símbolo monetario en las cartas recuerda al cliente que está gastando dinero y, en principio, esto es algo que estudios como el elaborado por la Cornell University School of Hotel Administration señalan como negativo. La recomendación en este sentido es poner el precio en la carta sin ningún símbolo monetario.

5. La importancia de la música ambiente

Todos los estudiosos del neuromarketing en el ámbito de la restauración destacan la importancia de la música para incentivar a los clientes a gastar más. Es evidente que una música que incomodara a los comensales no incitaría al consumo, pero el neuromarketing va más allá y asegura que un local con música clásica o suave transmite al cliente la sensación de que su capacidad adquisitiva es mayor que la en realidad es y ello contribuye a que gaste más.

 

El neuromarketing aplicado a la restauración es en definitiva la aplicación de técnicas de neurociencia que analizan los niveles de atención y el comportamiento de los clientes con la intención de mejorar la gestión de los recursos de las empresas de restauración.