El futuro de los robots en el mundo de los viajes

Los avances en el ámbito de la robótica pueden revolucionar el sector turístico, aunque a menudo chocan con la tendencia a ofrecer al viajero una oferta cada vez más personalizada.

En los procesos industriales de fabricación en serie el uso de robots está ampliamente extendido. Las máquinas pueden realizar labores completamente repetitivas sin descanso y sin errores, mientras que los humanos no estamos particularmente adaptados a la repetición. Perdemos la concentración, cometemos errores y necesitamos descansar.

El ámbito turístico, tradicionalmente muy basado en el trato humano, también ha visto aterrizar importantes avances de la robótica. Ya son una realidad robots de servicio con claras aplicaciones en hoteles: traslado de maletas, tareas de limpieza, servicio de bar, check-in automático...

Los idiomas es otro de los campos evidentes de aplicación de la robótica. En la feria alemana ITB pudo verse a Mario, un robot que trabaja en un hotel de Gante (Bélgica) atendiendo a los clientes en cualquiera de los 19 idiomas que es capaz de hablar con fluidez. En Japón incluso existe un hotel totalmente robotizado, el Henn-na, donde desde la recepción hasta el servicio de habitaciones está gestionado por máquinas.

Pero aunque estos robots permiten automatizar pequeñas tareas, los expertos consideran que el verdadero futuro de la robótica en el sector turístico vendrá de la mano de la inteligencia artificial y el Big Data. Es decir, el objetivo no será sólo que los robots se encarguen de las tareas repetitivas como limpiar una habitación, sino que sean capaces de analizar su entorno para conocer los gustos del cliente y ofrecerle servicios completamente adaptados a sus necesidades.

A través de técnicas de Big Data, los robots conocerán el perfil de confort y las costumbres del cliente para adelantarse a sus peticiones u ofrecerle nuevos servicios relacionados con sus gustos y costumbres personales: si uno de los usuarios del hotel ha asistido a conciertos de música clásica cada vez que ha visitado esta ciudad, probablemente estará interesado en conocer la agenda de conciertos para los próximos días en su nueva visita.

Todo ello indica que uno de los escenarios más plausibles de futuro es la convivencia de una oferta turística masiva, económica y automatizada con una oferta más selecta, personalizada y donde el trato humano sea un valor añadido. En un mundo de robots, el trato personal tendrá mucho más atractivo.

La automatización de tareas básicas en la industria turística también puede abrir nuevas oportunidades para mejorar la experiencia del viajero, dedicando más recursos a nuevos servicios totalmente personalizados derivados de aplicaciones de inteligencia artificial o Big Data. El avance de la robótica sustituirá muchos puestos de trabajo, pero también permitirá desarrollar nuevos perfiles de gestión y supervisión de procesos.

La tendencia a automatizar procesos repetitivos y los avances de la robótica también afectarán al futuro del sector turístico. A pesar de que el trato humano puede ser fundamental en muchas circunstancias, la irrupción de la inteligencia artificial y la aplicación del Big Data pueden abrir la puerta a multitud de nuevos servicios personalizados que convivan con un tipo de turismo masivo gestionado por robots.

alex