Del bocata de toda la vida al bocadillo gourmet

El bocadillo vive una segunda juventud. En la explosión de la alta cocina vivida en los últimos años, el tradicional emparedado también ha sabido encontrar su lugar hasta convertirse en una propuesta de calidad que no desprecian ni siquiera los mejores chefs.

El bocata de toda la vida se ha asociado tradicionalmente a comidas rápidas y a menudo incómodas. Meriendas para niños, comida en excursiones por el monte, soluciones rápidas cuando no se tienen muchas ganas de cocinar, desayunos formidables para trabajadores... En cuanto a su contenido, embutidos y untables de todo tipo han sido los reyes del bocadillo junto al cerdo en múltiples formas.

Pero el bocadillo no ha quedado al margen de la espectacular evolución de la cocina en los últimos años. Ingredientes que sorprenden, panes de calidad y elaboraciones complejas han conseguido que el bocadillo encuentre su lugar en el universo foodie y deleite con imbatibles combinaciones de sabores a los más exigentes.

Estas son algunas de la claves de la evolución del bocata de toda la vida al bocadillo gourmet:

  • No relegar el pan, sino equilibrarlo con el resto de alimentos. Los nutricionistas recomiendan hasta 6 raciones diarias de cereales para aportar los hidratos de carbono complejos que necesita nuestro organismo. Por lo tanto, una propuesta equilibrada de bocadillo es perfectamente sana.
  • Asociarlo a productos de calidad. No solo las elaboraciones complejas, sino los productos gourmet por si mismos pueden conseguir que un bocadillo sea apreciado como una propuesta especial y atractiva para el paladar.
  • La carne, ecológica. Más que una de las claves de la evolución del bocadillo, la carne ecológica se ha constituido como una de las grandes tendencias actuales. Este tipo de carne garantiza un alto nivel en el resultado final y refuerza el perfil saludable del bocadillo.
  • La revolución del pan. Aunque algunos locales sirven pan horneado en el mismo local como si fuera el súmmum de la calidad, lo cierto es que la panadería tradicional se encuentra en una revolución comparable a la de la alta cocina, y no es difícil encontrar panes artesanos y de altísima calidad que multiplicarán las posibilidades de un bocadillo.
  • Ingredientes sorprendentes. Cangrejo, maki japonés, bacalao rebozado, espinacas, albóndigas, buey asado, manitas de cerdo… la inspiración para conseguir un buen bocadillo puede llegar de cualquier lugar.

¿Quién diría que el calamar rebozado no es un ingrediente sorprendente? El clasiquísimo bocadillo de calamares ejemplifica como pocos la evolución del bocata de toda la vida, concebido para llenar copiosamente el estómago, al bocadillo como propuesta foodie. Del pan blanduzco y los calamares refritos en aceite de dudosa calidad se ha pasado a infinidad de exquisitas reinterpretaciones de autor que en algunos casos prácticamente no tienen  nada que ver con el original.

Areas, como marca experta en el ámbito de la restauración en el mundo de los viajes, ofrece una gran variedad de propuestas de bocadillos en sus más de 500 establecimientos de aeropuertos, autopistas y estaciones de tren. La compañía celebra anualmente El Bocadillo de Chef, un concurso abierto a los chefs de sus áreas de servicio para elegir el mejor bocadillo del año, que se comercializa en todos los establecimientos de autopistas.