Claves para integrar el Internet de las Cosas (IoT) en los aeropuertos

Pasajeros y operadores de servicios en aeropuertos se enfrentan de forma muy diferente a la integración del Internet de las Cosas en instalaciones que cada vez son mayores, están más masificadas y por lo tanto tienen el peligro de convertirse en servicios poco eficientes y alejados de la escala humana.

En el caso de los pasajeros, las principales mejoras estarán relacionadas con opciones de personalización de servicios difícilmente concebibles hoy en día gracias al uso masivo de smartphones. El concepto clave para comprender la integración del Internet of Things (IoT) en los aeropuertos es la geolocalización.

El aeropuerto será capaz de localizar en todo momento al pasajero, y por lo tanto éste se beneficiará de un sistema de información personalizado difícil de imaginar en la actualidad: podrá recibir la información relacionada con el embarque en su teléfono móvil. No sólo el número de puerta, sino también los tiempos de espera previstos para acceder a su asiento o el tiempo previsto de traslado por la terminal hasta llegar a nuestra puerta.

Las maletas, que hasta ahora confiábamos al operador al llegar al aeropuerto hasta que llegábamos a nuestro destino, también podrán trackearse para informarnos de si han embarcado correctamente a nuestro avión o si hay cualquier incidencia.

Los servicios asociados a la espera también serán cruciales, puesto que las colas son extremadamente ineficientes y consumen tiempo que el usuario podría dedicar a otros servicios de alto valor añadido. Se calcula que para 2018 el 72% de los pasajeros utilizarán el check-in online o sistemas de check-in sin la intervención de ninguna persona. Pero también que en solo un año el 55% de las aerolíneas utilizarán sistemas automáticos de embarque, como podrá verse en congresos de expertos en la materia como el próximo Future Travel Experience 2017 de Las Vegas.

Los pre-pedidos realizados desde el teléfono móvil también permitirán disminuir el tiempo de espera de un pasajero haciendo cola para contratar servicios o consumir productos de retail o restauración. Las comandas de servicios podrán hacerse incluso antes de cruzar el arco de seguridad y acceder realmente al aeropuerto, por lo que el proveedor de servicios sabrá cuándo empezar a preparar nuestro pedido para que lo recibamos en el momento exacto.

En cuanto a los operadores de servicios, lo cierto es que aunque los aeropuertos hayan cambiado mucho en los últimos 50 años, esencialmente el proceso de embarque, el traslado de maletas y la gestión de pasajeros no ha evolucionado sustancialmente.

El objetivo de los operadores para el aeropuerto del futuro y la integración del Internet of Things no es necesariamente conseguir que el pasajero pase el menor tiempo posible en los aeropuertos, sino conseguir que, durante el tiempo que el pasajero esté en el aeropuerto, éste tenga la mejor experiencia posible y pueda dedicar su tiempo a disfrutar de los servicios que lo ofrece la instalación.

Los pasajeros serán siempre capaces de entrar fácilmente a los servicios que están buscando gracias a un sistema de aplicaciones móviles, beacons y pantallas informativas con contenido personalizable, todo ello basado igualmente en los servicios de geolocalización.

Las pantallas informativas del aeropuerto cada vez serán más numerosas y contarán con mejor información, pero el paso decisivo será el salto de las pantallas y displays públicos hasta nuestro Smartphone, ofreciéndonos información útil y cualquier eventualidad de nuestro vuelo.

Los operadores de aeropuertos se enfrentan a importantes retos para la completa integración del Internet of Things a unas instalaciones aeroportuarias cada vez más enormes y alejadas de la escala humana. Sólo la completa personalización del servicio será la solución para que el usuario pueda disfrutar del tiempo de espera y de servicios de valor añadido que cada vez más ofrecen los aeropuertos.

Madrid Barajas Aeropuerto